Cuando contratamos un seguro, es habitual encontrarnos con diferentes profesionales y empresas que intervienen en el proceso: aseguradoras, agentes, mediadores y corredores de seguros. Aunque todos están relacionados con la distribución de seguros, sus funciones y su relación con el cliente no son exactamente las mismas.

Entender estas diferencias es importante porque la persona con la que contratas el seguro puede influir en las opciones que tienes disponibles, en el tipo de asesoramiento que recibes y en quién te acompaña durante la vida de la póliza.

En España, la normativa distingue entre las entidades aseguradoras y los distintos tipos de distribuidores de seguros. Los mediadores de seguros se clasifican principalmente en agentes de seguros y corredores de seguros.

¿Qué es una aseguradora?
Una aseguradora es la entidad que asume el riesgo previsto en el contrato de seguro.

Cuando contratas una póliza, la aseguradora es la compañía que se compromete, dentro de las condiciones establecidas, a proporcionar la indemnización, reparación, prestación o servicio correspondiente si ocurre un siniestro cubierto.

Por ejemplo, si contratas un seguro de coche y tienes un accidente cubierto, será la entidad aseguradora la responsable de aplicar las coberturas previstas en la póliza.

La aseguradora también establece las condiciones del producto, calcula la prima y gestiona los siniestros conforme al contrato.

En términos sencillos:
Aseguradora = la compañía que asume el riesgo asegurado.

¿Qué es un mediador de seguros?
Un mediador de seguros es una persona física o jurídica distinta de la entidad aseguradora y de sus empleados que realiza actividades de distribución de seguros a cambio de una remuneración.

Dentro de esta categoría se encuentran principalmente los agentes de seguros y los corredores de seguros.

El mediador puede intervenir en diferentes momentos:
Antes de contratar.
– Durante la contratación.
– Durante la vigencia de la póliza.
– En determinadas gestiones relacionadas con un siniestro.
– En la renovación o modificación del seguro.

Sin embargo, no todos los mediadores funcionan de la misma manera.
Aquí aparece una de las diferencias más importantes: un agente y un corredor tienen una relación diferente con las aseguradoras y ofrecen un tipo de asesoramiento diferente.

¿Qué es un agente de seguros?
El agente de seguros es un mediador que trabaja mediante un contrato de agencia con una o varias entidades aseguradoras.

La normativa contempla agentes de seguros exclusivos y agentes de seguros vinculados, con diferencias en cuanto a su relación con las entidades aseguradoras.

En términos sencillos, un agente distribuye productos de las compañías con las que mantiene la relación de agencia.

Por ejemplo, si una persona acude a una agencia que trabaja como agente de una determinada aseguradora, el profesional puede ofrecerle los seguros disponibles de esa compañía que sean adecuados para sus necesidades.

Los agentes reciben una remuneración de la entidad aseguradora de acuerdo con las condiciones de su contrato de agencia.

¿Qué es un corredor de seguros?
El corredor de seguros es también un mediador, pero su posición frente a las aseguradoras es diferente.

La legislación define al corredor como el profesional que realiza distribución de seguros ofreciendo asesoramiento independiente basado en un análisis objetivo y personalizado a quienes buscan cobertura para sus riesgos.

Su función consiste en analizar las necesidades del cliente y buscar una solución aseguradora que, según su criterio profesional, se adapte a ellas.

Además, el corredor debe facilitar asesoramiento durante la vigencia del contrato y prestar asistencia en caso de siniestro cuando haya intervenido en la contratación.

En términos sencillos:
Corredor = profesional que asesora al cliente con independencia de las entidades aseguradoras.

¿Cuál es la diferencia principal entre agente y corredor?
La diferencia fundamental está en su relación con las compañías aseguradoras.

Un agente de seguros trabaja mediante contratos de agencia con una o varias aseguradoras y distribuye sus productos.

Un corredor de seguros debe actuar con independencia y ofrecer un asesoramiento basado en un análisis objetivo y personalizado de las necesidades del cliente.

La normativa establece además que las condiciones de la actividad del corredor no pueden afectar a su independencia.

Esto no significa que un agente no pueda ofrecer un buen asesoramiento. Simplemente significa que la naturaleza de su relación profesional con las aseguradoras es diferente.

¿Un mediador es lo mismo que un corredor?
No exactamente.

Mediador de seguros es un concepto más amplio.

Dentro de los mediadores de seguros se encuentran:
– Agentes de seguros.
– Corredores de seguros.

Por tanto:
Todos los corredores son mediadores, pero no todos los mediadores son corredores.
La legislación española establece expresamente esta clasificación.

¿Qué hace una aseguradora?

Entre las principales funciones de una aseguradora se encuentran:
– Diseñar productos de seguros.
– Analizar y asumir riesgos.
– Establecer condiciones contractuales.
– Calcular primas.
– Emitir pólizas.
– Gestionar cobros.
– Tramitar siniestros.
– Pagar indemnizaciones cuando corresponda.
– Organizar reparaciones o prestaciones.
– Gestionar la atención al cliente.

La aseguradora es, por tanto, quien asume económicamente el riesgo asegurado.

¿Qué hace un mediador?

El mediador puede ayudar al cliente a:
– Identificar sus necesidades.
– Conocer diferentes productos.
– Entender las coberturas.
– Comparar alternativas, según su modalidad de distribución.
– Contratar la póliza.
– Gestionar determinadas modificaciones.
– Resolver dudas sobre el contrato.
– Realizar determinadas gestiones durante la vida de la póliza.

La normativa también establece obligaciones de información y conducta para los distribuidores de seguros.

¿Qué hace específicamente un corredor?
El corredor tiene una función especialmente orientada al asesoramiento independiente.

Antes de contratar, debe analizar las necesidades del cliente y recomendar, conforme a su criterio profesional, la cobertura que considere más adecuada.

Durante la vigencia de la póliza, también debe facilitar la información que soliciten el tomador, asegurado o beneficiario sobre las cláusulas del contrato.

Además, cuando se produce un siniestro en un seguro en el que ha intervenido, debe prestar asistencia y asesoramiento al cliente.

Esta función puede resultar especialmente útil cuando el seguro es complejo o cuando existen diferentes alternativas en el mercado.

¿Quién paga al corredor de seguros?
El corredor puede recibir una remuneración de la entidad aseguradora mediante comisiones.

La legislación también permite que el corredor y el cliente acuerden por escrito honorarios profesionales facturados directamente al cliente. En ese caso, dichos honorarios deben aparecer mediante una factura independiente del recibo de prima de la aseguradora.

Por ello, si vas a trabajar con un corredor, conviene preguntar previamente cómo se remunera su servicio y si existe algún honorario adicional a cargo del cliente.

¿Quién paga al agente?
El contrato de agencia determina la remuneración del agente.

La normativa establece que el contrato de agencia de seguros debe especificar la comisión u otro tipo de remuneración que la entidad aseguradora abonará al agente por la distribución de los seguros.

Para el cliente, lo importante es conocer la información que legalmente deba proporcionarse sobre la distribución y la remuneración cuando corresponda.

¿Puede un corredor trabajar para una aseguradora?
El corredor puede mantener relaciones comerciales con diferentes entidades aseguradoras, pero debe conservar su independencia.

La finalidad es que su recomendación se base en las necesidades del cliente y no en una vinculación que comprometa esa independencia.

Precisamente por esta razón, la legislación establece requisitos específicos para los corredores y limita determinadas incompatibilidades.

¿Puede un agente trabajar con varias aseguradoras?
Sí, dependiendo de la modalidad de agencia.

La normativa distingue entre agentes exclusivos y agentes vinculados.

Un agente exclusivo mantiene la relación prevista legalmente con una entidad aseguradora, mientras que un agente vinculado puede trabajar con varias entidades aseguradoras dentro del régimen establecido para esta modalidad.

Por ello, cuando estés tratando con un agente, es recomendable comprobar qué tipo de mediador es y con qué aseguradoras trabaja.

¿Qué es un operador de banca-seguros?
También existe la figura del operador de banca-seguros.

Se trata de entidades de crédito y otras entidades contempladas por la normativa que ejercen actividades de agente de seguros a través de sus redes de distribución. La denominación está regulada y reservada a las entidades que cumplen los requisitos correspondientes.

Es habitual encontrarse con esta modalidad cuando una entidad bancaria ofrece seguros a sus clientes.

Sin embargo, que un seguro se contrate a través de un banco no significa que el banco sea necesariamente la entidad aseguradora. Hay que distinguir entre quién distribuye el producto y qué compañía asume finalmente el riesgo.

¿Quién responde cuando ocurre un siniestro?
Esta es una de las dudas más habituales.

La aseguradora es la entidad que asume el riesgo y debe cumplir las obligaciones derivadas del contrato de seguro.

El mediador, por su parte, puede tener funciones de asistencia y asesoramiento.

Por ejemplo, si has contratado un seguro mediante un corredor y posteriormente tienes un accidente, el corredor puede ayudarte a gestionar el siniestro, pero la indemnización o prestación prevista en la póliza corresponde a la aseguradora cuando el siniestro está cubierto.

En el caso de un agente, las comunicaciones realizadas por el tomador al agente que distribuye el contrato pueden producir los mismos efectos que si se hubieran realizado directamente a la entidad aseguradora, conforme a las condiciones establecidas legalmente.

¿Es mejor contratar directamente con la aseguradora?
No existe una respuesta universal.

Contratar directamente puede resultar sencillo si ya conoces exactamente qué seguro quieres y qué compañía quieres contratar.

Por ejemplo, para una póliza sencilla puede bastarte con comparar varias ofertas y contratar directamente.

Sin embargo, cuando tienes dudas sobre las coberturas o existen muchas alternativas, contar con un profesional puede facilitar la decisión.

La cuestión no es únicamente dónde contratar, sino qué tipo de asesoramiento necesitas.

¿Cuándo puede interesar un corredor?

Un corredor puede ser especialmente útil cuando:
– No conoces bien el mercado.
– Necesitas comparar diferentes aseguradoras.
– El riesgo es complejo.
– Eres autónomo o tienes una empresa.
– Necesitas un seguro profesional.
– Tienes varios bienes que proteger.
– Necesitas coberturas específicas.
– Quieres asesoramiento independiente.
– Quieres contar con asistencia durante la vida de la póliza.

Por ejemplo, una empresa puede necesitar combinar responsabilidad civil, daños materiales, pérdida de beneficios, ciberriesgos, vehículos y otras garantías.

En estos casos, analizar correctamente las necesidades puede ser más importante que encontrar simplemente el precio más bajo.

¿Cuándo puede interesar un agente?
Un agente puede ser una buena opción si buscas asesoramiento sobre los productos de las aseguradoras con las que trabaja.

Puede ayudarte a:
– Conocer las coberturas disponibles.
– Calcular un seguro.
– Contratar la póliza.
– Resolver dudas.
– Gestionar determinadas modificaciones.
– Facilitar comunicaciones con la aseguradora.

Si ya tienes una relación de confianza con una agencia y sus productos se adaptan a tus necesidades, puede ser una alternativa perfectamente válida.

¿Qué debes preguntar antes de contratar?
Antes de contratar un seguro a través de un profesional, puedes hacer algunas preguntas sencillas:

¿Qué tipo de mediador eres?
Así sabrás si estás tratando con un agente, un corredor u otra figura de distribución.

¿Con qué aseguradoras trabajas?
Especialmente importante cuando quieres saber qué alternativas puede ofrecerte el profesional.

¿Qué coberturas me recomiendas y por qué?
La respuesta puede ayudarte a entender si la propuesta está realmente adaptada a tus necesidades.

¿Qué exclusiones importantes tiene la póliza?
No basta con conocer las garantías incluidas.

¿Existe franquicia?
Una franquicia puede reducir el precio, pero aumenta la cantidad que puedes tener que asumir en determinados siniestros.

¿Cómo se remunera el servicio?
Pregunta si existe alguna comisión, honorario u otro sistema de remuneración que debas conocer.

¿Cómo comprobar que un mediador está autorizado?
Los mediadores de seguros sujetos a la normativa española deben figurar en el registro administrativo correspondiente antes de comenzar su actividad, dentro del régimen aplicable.

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones dispone de información y herramientas relacionadas con el registro de distribuidores de seguros y reaseguros.

Antes de contratar, especialmente cuando se trata de una operación importante, puede ser recomendable comprobar la situación del profesional o empresa con la que vas a trabajar.

Tabla de diferencias

FiguraFunción principalRelación con aseguradorasAsesoramiento
AseguradoraAsume el riesgo y gestiona el contratoEs quien asume el riesgoSobre sus propios productos
AgenteDistribuye segurosTrabaja mediante contrato de agencia con una o varias aseguradorasSobre los productos que
distribuye
CorredorAsesora y distribuye
seguros
Debe mantener su
independencia
Independiente, basado en
análisis objetivo y
personalizado
Banca-segurosDistribuye seguros
mediante red
bancaria
Actúa bajo el régimen de
agencia de banca-seguros
Sobre los productos que
distribuye

¿Aseguradora, agente o corredor: cuál elegir?
La respuesta depende de lo que estés buscando.

Si conoces bien el producto y quieres contratar directamente con una compañía, puedes hacerlo con la aseguradora.

Si quieres asesoramiento sobre los productos de una o varias compañías con las que trabaja un agente, puedes acudir a una agencia de seguros.

Si buscas un análisis independiente de tus necesidades y quieres comparar soluciones de diferentes aseguradoras, un corredor puede ser especialmente interesante.

Lo importante es conocer qué papel desempeña cada profesional antes de contratar.

No confundas precio con calidad del asesoramiento
Un error habitual es pensar que el seguro más barato siempre es la mejor opción.

El precio es importante, pero también lo son:
– Las coberturas.
– Los límites.
– Las exclusiones.
– Las franquicias.
– Las condiciones de renovación.
– La asistencia.
– La calidad del servicio.
– El asesoramiento recibido.
– La facilidad para gestionar un siniestro.

Un buen asesoramiento puede ayudarte a detectar riesgos que inicialmente no habías tenido en cuenta.

¿Qué ocurre si quieres cambiar de mediador?
Si tienes una póliza en vigor y quieres que otro corredor o mediador gestione tu seguro, existen procedimientos específicos.

En el caso de los corredores, la normativa establece que para modificar la posición mediadora en un contrato en vigor se necesita el consentimiento del tomador.

Por tanto, cambiar de mediador no es exactamente lo mismo que cambiar de aseguradora.

Puedes mantener el mismo seguro y modificar quién realiza la intermediación, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.

Conclusión
La diferencia entre aseguradora, mediador y corredor de seguros está principalmente en la función que desempeña cada uno.

La aseguradora es la entidad que asume el riesgo y responde de las prestaciones previstas en el contrato. El mediador es quien participa en la distribución de seguros, y dentro de esta categoría encontramos principalmente a los agentes y corredores.

El agente trabaja mediante contratos de agencia con una o varias aseguradoras y distribuye sus productos. El corredor, en cambio, debe ofrecer un asesoramiento independiente basado en un análisis objetivo y personalizado de las necesidades del cliente.

Antes de contratar un seguro, conocer quién tienes delante puede ayudarte a entender mejor qué alternativas puede ofrecerte, cómo se remunera su actividad y qué tipo de asesoramiento puedes esperar.

En definitiva, no se trata de elegir automáticamente entre aseguradora, agente o corredor, sino de escoger la opción que mejor se adapte a la complejidad de tu seguro y al nivel de asesoramiento que necesitas.


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