Cuando se solicita una hipoteca, es habitual que el banco ofrezca o solicite la contratación de diferentes seguros. Uno de los más frecuentes es el seguro de vida hipotecario, una póliza que puede proteger frente al riesgo de fallecimiento del titular y facilitar el pago de la deuda pendiente.
Sin embargo, existe una duda muy habitual: ¿es obligatorio contratar un seguro de vida para conseguir una hipoteca?
La respuesta general es que no existe una obligación legal de contratar un seguro de vida con todas las hipotecas. No obstante, una entidad financiera puede establecer determinadas condiciones en su oferta hipotecaria y puede exigir seguros concretos en determinadas circunstancias. Por eso, es importante distinguir entre lo que exige la ley, lo que aparece en el contrato y lo que simplemente se ofrece para conseguir mejores condiciones.
¿Es obligatorio contratar un seguro de vida con una hipoteca?
Con carácter general, el seguro de vida no es un seguro obligatorio por el simple hecho de contratar una hipoteca.
El Banco de España diferencia entre el seguro de daños sobre la vivienda hipotecada, que está vinculado a la protección del inmueble que sirve como garantía del préstamo, y otros seguros, como el de vida, que pueden utilizarse para garantizar el cumplimiento de las obligaciones derivadas del préstamo.
Por tanto, que el banco te ofrezca un seguro de vida junto con la hipoteca no significa automáticamente que exista una obligación legal general de contratarlo.
Ahora bien, si el seguro de vida aparece como una condición concreta de la oferta hipotecaria, es necesario analizar las condiciones del préstamo y la documentación precontractual antes de decidir.
¿Por qué los bancos ofrecen seguros de vida?
El seguro de vida hipotecario tiene una finalidad bastante clara: proteger frente a la posibilidad de que el titular fallezca y quede pendiente una parte importante de la hipoteca.
Imagina una familia en la que una de las personas aporta una parte importante de los ingresos y figura como titular del préstamo. Si esa persona fallece, la deuda hipotecaria no desaparece automáticamente.
Si existe un seguro de vida con cobertura suficiente, la prestación puede utilizarse para hacer frente a la deuda pendiente, dependiendo de las condiciones de la póliza y de cómo se haya establecido la designación del beneficiario.
Esto puede reducir considerablemente el impacto económico sobre los familiares que continúan pagando la vivienda.
¿Qué cubre un seguro de vida hipotecario?
El seguro de vida hipotecario suele cubrir principalmente el fallecimiento del asegurado, aunque algunas pólizas pueden incorporar otras garantías.
Una modalidad habitual consiste en asegurar un capital relacionado con la deuda hipotecaria y establecer al banco como beneficiario por el importe pendiente de amortizar.
Por ejemplo, si quedan 120.000 euros de hipoteca y se produce el fallecimiento cubierto por la póliza, el seguro podría destinar la prestación correspondiente a cancelar la deuda, siempre de acuerdo con las condiciones contratadas.
También existen pólizas en las que el capital asegurado es superior a la deuda pendiente. En ese caso, la distribución de la prestación dependerá de cómo esté configurada la póliza y de quién figure como beneficiario.
Por este motivo, no basta con saber que existe un seguro. Hay que comprobar exactamente quién es el beneficiario, cuánto capital está asegurado y qué situaciones están cubiertas.
Seguro de vida y seguro de hogar: no son lo mismo
Una confusión bastante habitual es pensar que el seguro de vida hipotecario sustituye al seguro de hogar.
Son productos diferentes.
El seguro de vida protege frente a determinadas circunstancias que afectan a la persona asegurada, principalmente el fallecimiento en la modalidad más básica.
El seguro de daños de la vivienda, por su parte, protege el inmueble frente a determinados riesgos.
El Banco de España señala que el seguro de incendios o de daños sobre la vivienda es el seguro que normalmente resulta obligatorio al contratar una hipoteca, al ser la vivienda la garantía del banco.
Por tanto, tener un seguro de vida no significa que la vivienda esté asegurada frente a incendios, determinados daños por agua u otros riesgos.
¿Puede el banco obligarte a contratar su seguro de vida?
Aquí es donde conviene prestar especial atención.
La normativa permite que las entidades puedan exigir determinados seguros relacionados con la concesión de una hipoteca, pero existen reglas sobre la venta vinculada y sobre la aceptación de pólizas alternativas.
La Ley 5/2019, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, contempla determinadas situaciones en las que el banco puede exigir seguros para garantizar las obligaciones del préstamo. Además, cuando se trata de seguros de garantía del préstamo o seguros de daños, la entidad debe aceptar pólizas alternativas que ofrezcan condiciones y un nivel de prestaciones equivalentes, sin empeorar las condiciones del préstamo ni cobrar por analizar la póliza alternativa.
Esto es especialmente importante porque que el banco te ofrezca un seguro no significa necesariamente que tengas que contratarlo con la aseguradora del propio banco.
¿Puedes contratar el seguro de vida con otra compañía?
En determinadas situaciones, sí.
Antes de aceptar el seguro que te ofrece el banco, conviene comprobar qué exige exactamente la oferta hipotecaria y qué condiciones debe cumplir la póliza.
El Banco de España indica que las entidades deben aceptar seguros alternativos de proveedores que ofrezcan condiciones y prestaciones equivalentes en los supuestos contemplados por la normativa, tanto en la contratación inicial como en las renovaciones. Además, la aceptación de una póliza alternativa no debe perjudicar las condiciones del préstamo ni generar un coste adicional por el análisis de esa póliza.
Esto permite comparar el precio y las coberturas de diferentes compañías antes de contratar.
¿Y si el banco ofrece una bonificación por contratar el seguro?
Esta es otra situación muy habitual.
En ocasiones, el banco puede ofrecer un tipo de interés más favorable si contratas determinados productos, entre ellos seguros.
Por ejemplo, una hipoteca podría tener un tipo de interés determinado y ofrecer una bonificación si el cliente contrata determinados productos vinculados.
En ese caso, no debes fijarte únicamente en el precio del seguro. Hay que calcular cuánto cuesta realmente el seguro y cuánto ahorro supone la bonificación en los intereses de la hipoteca.
Un seguro aparentemente barato puede no ser la opción más económica si las condiciones de la póliza son poco favorables. Y un seguro más caro puede compensar en algunos casos si la diferencia de intereses es suficientemente importante.
El Banco de España recomienda precisamente analizar el coste del seguro y la diferencia entre la hipoteca con bonificación y sin ella antes de tomar una decisión.
¿Qué debes revisar antes de contratarlo?
Antes de firmar un seguro de vida asociado a una hipoteca, conviene revisar varios aspectos.
Capital asegurado
Comprueba cuánto dinero se pagaría en caso de producirse el fallecimiento cubierto.
También es importante saber si el capital se mantiene constante o disminuye a medida que se amortiza la hipoteca.
Beneficiarios
Comprueba quién recibirá la prestación y en qué condiciones.
Si el banco aparece como beneficiario por el importe pendiente, es importante entender qué ocurre con cualquier cantidad que pudiera quedar después de cancelar la deuda.
Precio
No te fijes solamente en la primera cuota.
Comprueba si la prima es constante, creciente o si puede modificarse con el paso del tiempo.
Coberturas
Revisa si la póliza cubre únicamente el fallecimiento o incluye garantías adicionales, como determinadas situaciones de incapacidad.
Exclusiones
Lee las situaciones que quedan fuera de la cobertura. Son especialmente importantes porque determinan cuándo la compañía puede no estar obligada a pagar la prestación.
Duración
Comprueba cuánto tiempo estará vigente el seguro y qué ocurre cuando termina el periodo contratado.
¿Qué pasa si cancelas la hipoteca?
Si amortizas anticipadamente la hipoteca, es importante revisar qué ocurre con los seguros vinculados.
El Banco de España señala que, cuando se produce el reembolso anticipado de un préstamo hipotecario contratado bajo la Ley 5/2019 y existe un seguro accesorio al préstamo, este se extinguirá salvo que el cliente indique lo contrario.
Por eso, si terminas de pagar la hipoteca antes de tiempo, no conviene asumir que todos los seguros relacionados con ella se cancelan automáticamente de la misma manera. Hay que revisar las condiciones concretas del contrato y comprobar si existe alguna cantidad que deba ser devuelta.
¿Merece la pena contratar un seguro de vida hipotecario?
Que sea interesante o no depende principalmente de tu situación personal.
Puede tener mucho sentido si tienes una hipoteca elevada, hijos, una pareja que depende de tus ingresos o una situación económica en la que el fallecimiento de uno de los titulares podría dificultar seriamente el pago de la vivienda.
En cambio, si dispones de un patrimonio suficiente para hacer frente a la deuda y no existen personas que dependan económicamente de ti, puede ser necesario analizar con más detalle si el coste de la póliza compensa la protección obtenida.
No hay que contratarlo simplemente porque el banco lo recomiende. Lo importante es conocer qué riesgo estás cubriendo y cuánto te cuesta hacerlo.
¿Cómo ahorrar al contratar un seguro de vida para la hipoteca?
La mejor forma de ahorrar es comparar.
Solicita información sobre el seguro ofrecido por el banco y compárala con otras alternativas que cumplan las condiciones exigidas.
Ten en cuenta:
– Prima anual o mensual.
– Evolución del precio con la edad.
– Capital asegurado.
– Coberturas.
– Exclusiones.
– Duración.
– Beneficiarios.
– Condiciones de renovación.
– Bonificación que ofrece el banco.
– Coste total de la hipoteca con y sin seguro.
No compares únicamente el precio de las pólizas. Dos seguros pueden costar cantidades similares y ofrecer protecciones muy diferentes.
¿Dónde aparece la información sobre los seguros de la hipoteca?
La información sobre los seguros exigidos o necesarios para obtener determinadas condiciones de la hipoteca debe aparecer en la documentación precontractual.
El Banco de España señala que la información sobre los seguros que deban contratarse para conseguir la hipoteca en las condiciones ofrecidas debe figurar en la FIPRE y que la información personalizada se recoge posteriormente en la FEIN, que debe entregarse con una antelación mínima de diez días naturales respecto a la firma.
Leer estos documentos antes de firmar permite saber qué productos son realmente necesarios, cuáles sirven para conseguir una bonificación y qué consecuencias puede tener no contratarlos.
Conclusión
Contratar un seguro de vida no es, con carácter general, una obligación legal para todas las personas que solicitan una hipoteca. Sin embargo, una entidad puede establecer determinadas condiciones relacionadas con seguros en su oferta hipotecaria, por lo que es fundamental revisar la documentación del préstamo.
Además, conviene distinguir el seguro de vida del seguro de daños de la vivienda. El primero puede proteger frente al fallecimiento del asegurado y ayudar a hacer frente a la deuda pendiente; el segundo protege el inmueble que sirve como garantía de la hipoteca.
Antes de contratar, compara diferentes opciones y calcula el coste real de cada alternativa. Si el banco ofrece una bonificación por contratar su seguro, compara el ahorro en intereses con el coste total de la póliza.
En definitiva, no contrates un seguro de vida hipotecario únicamente porque el banco te lo ofrezca. Analiza si realmente necesitas esa protección, cuánto cuesta, qué cubre y qué otras alternativas existen. Una buena decisión será aquella que consiga proteger tu vivienda y a tu familia sin asumir un coste innecesario.
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